
El vibecoding —la práctica de crear software con ayuda de inteligencia artificial, sin necesitar un equipo técnico completo— ha abierto una puerta que antes era impensable: emprendedores que, prácticamente solos, construyen soluciones digitales y las venden a grandes empresas. Conocemos a varios.
Pero esa misma agilidad choca con una realidad que la tecnología todavía no resuelve: cobrar.
Hay una historia en particular que nos hizo entender la magnitud del problema. Sofi es emprendedora de tecnología, lleva dos años trabajando con el mismo cliente corporativo, con contratos bien establecidos. La deuda acumulada por facturas impagas superaba los $8 millones de pesos, con más de 60 días de atraso. Mientras esperaba ese pago, siguió operando, pagando arriendo, sueldos y proveedores con sus propios recursos. Hasta que llegó la gota que rebalsó el vaso: un empleado la demandó por no pago de cotizaciones. La multa fue de casi $20 millones de pesos. Para una empresa de su tamaño, eso no es solo un problema financiero. Es una crisis existencial.
Abogados, negociaciones, estrés, conflictos laborales, multas, quiebra. Más o menos así termina la historia.
Su historia no es la excepción. Acorde a la última encuesta de Propyme, más del 60% de las mipymes cerró el primer trimestre de 2026 con inyección de recursos personales. Cerca del 27% solicitó un crédito bancario. El 22% no pudo pagar sus obligaciones laborales.
El impacto del no pago no se queda en el balance: se traslada a los equipos, a los proveedores, a los clientes finales. Cuando una gran empresa o el Estado retrasan sus pagos, asfixian cadenas completas de valor que generan empleo y productividad.
La cobranza es mucho más que enviar recordatorios. Consiste en anticiparse, en llegar a la persona adecuada, en mostrar procesos que transmiten seriedad. Y sobre todo, en proteger las relaciones comerciales que costó construir.
En Sena trabajamos con emprendedoras como Sofi todos los días. Les ayudamos a dejar de perseguir pagos y volver al trabajo que realmente importa. Si estás en una situación similar, agenda una demo y cuéntanos qué está pasando en tu cartera.
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